Chelsea Perkins

9 diciembre 2009

Conflictos sociales en Balún-Canán

La novela Balún-Canán, que fue escrito por la mexicana Rosario Castellanos en 1957, caracteriza el periodo del final de la Revolución Mexicana durante la presidencia de Lázaro Cárdenas en los años 1930. Las implicaciones de su presidencia incluyeron la reforma de la educación y la redistribución de la tierra a las manos de los campesinos, que resultó en la falta de poder de los hacendados. Estas reformas pertenece directamente a la historia de Balún-Canán porque los conflictos centrales de la novela son entre la populación dominada, los indios, y la populación dominante, los hacendados, durante este periodo. También, la novela demuestra la complexidad de las reformas de Cárdenas porque aunque hay conflictos entre las dos clases sociales, también hay tensión entre la gente que quiere los cambios y la gente que no los quiere, y estos grupos crucen líneas de las clases sociales. Como dice Priscilla Meléndez en su artículo "Genealogía y escritura en Balún-Canán de Rosario Castellanos," en la novela, estos conflictos desarrollan por el punto de vista de la niña protagonista, "quien narra en dos de los tres segmentos de la novela (primera y tercera partes) sus ambivalentes experiencias al vivir en el cruce entre dos culturas: la ladina a la cual pertenece por herencia, y la indígena con la cual se asocia cotidianamente a través de la servidumbre y la mano de obra indígena" (341). El uso de la niña protagonista demuestra la relevancia de la propia vida de Castellanos cuando era joven, y también incluye una perspectiva bastante imparcial de los grupos en el conflicto que se centra en la hacienda. La novela Balún-Canán demuestra la clima social de las haciendas, y como aquella clima fue el ímpetu para el conflicto entre la gente que desea y que no desea los cambios de las reformas de Lázaro Cárdenas.

Es importante examinar la manera en que Castellanos presenta los grupos sociales en su novela. Por el punto de vista de la niña protagonista, vemos una representación verdad de las perspectivas de los grupos y su actitud a otros miembros de su clase y de la otra clase durante esta época de reforma. Primero, podemos ver la posición de los hacendados por la narración de la niña protagonista. Ella es parte de este grupo social; su padre, don César, es el dueño de la hacienda. Por esto, ella vive en la manera del elite, y también ve y oye la manera en que esta clase trata a los indios. Como dice Meléndez, ella vive "con la realidad social que representan sus padres en términos de los privilegios económicos de la clase terrateniente, de los privilegios sociales adquiridos por su etnia, y de aquellos adquiridos por el uso y abuso que los ladinos han ejercido sobre la población indígena" (347). Por esto, los lectores pueden tener una vista de las vidas de los hacendados que era establecido por mucho tiempo antes de la presidencia de Cárdenas. Como dice Marjorie Becker en su libro Setting the Virgin on Fire, "landowners rather than workers set the parameters of the peons’ workaday lives" (20). En Balún-Canán, vemos este sistema de poder cuando don César recibe a los indios que traen comidas a la casa. La niña protagonista describe esta situación:

Mi padre recibe a los indios, recostado en la hamaca del corredor. Ellos se aproximan, uno por uno, y le ofrecen la frente para que la toque con los tres dedos mayores de la mano derecha. Después vuelven a la distancia que se les ha marcado. Mi padre conversa con ellos de los asuntos de la finca. Sabe su lengua y sus modos. Ellos contestan con monosílabos respetuosos y ríen brevemente cuando es necesario. (Castellanos 15).

Esto indica mucho sobre el control de los hacendados a los indios. Primero, demuestra las acciones habituales de las interacciones entre los indios y su dueño. También, demuestra el miedo que los indios tenían del dueño porque no hablaban mucho a él y reían cuando era necesario. Esto también indica algo sobre la manera de vida inevitable en el sistema de las haciendas antes de Cárdenas. Esta exigencia de respeto que don César hace demuestra que los hacendados de esta época habían asegurado su potencia. También, el uso de la lengua indígena de don César demuestra otra manera en que los dueños aseguraron su poder. Por sabiendo la lengua de la clase dominada, los dueños podían limitar comunicación entre las clases y podían mantener los indios en su clase baja y aislada.

El tema de la lengua también indican elementos de racismo que tiene la clase terrateniente a causa de su poder. La instancia de la rueda de fortuna en la feria indica esto. Uno de los trabajadores dice a un indio, "Oílo vos, este indio igualado. Esta hablando castilla. ¿Quién le daría permiso?" La niña explica, "Porque hay reglas. El español es privilegio nuestro" (Castellanos 38-9). Esto demuestra que, en la novela, los indios son considerados una raza inferior por la gente mestiza-blanca. Su racismo es indicado también por la exclamación "¡Un indio encaramado en la rueda de la fortuna! ¡Es el Anticristo!" (Castellanos 39). Esto racismo es algo arraigado en la gente elite, que podemos ver por la narración de la niña. Por ejemplo, al principio de la novela, cuando la nana dice a la niña "te vas a volver india" después de la niña expresa su deseo de tomar café, la niña piensa "su amenaza me sobrecoge" (Castellanos 10). Este miedo de ser india es un ejemplo del racismo que la clase elite tiene como consecuencia de su posición de poder. También, el racismo en México había existido por mucho tiempo, que es demostrado por John Mason Hart en su libro Revolutionary Mexico. Sobre el conflicto en Papantla, Veracruz en 1896, él dice que fue "complicated by the racial antagonisms between peasant Huastecan Indians and the mestizo-Caucasian commercial farmers and local elites" (46). Aunque este conflicto no había ocurrido en el mismo campo en que Balún-Canán tiene lugar, demuestra el racismo inherente entre las razas diferentes en México.

La perspectiva de los indios también es demostrado por la niña protagonista. Su nana, una india, es la conexión entre ella y el mundo indígena. Por esto, ella hace observaciones que demuestra la situación de los indios en la sistema de las haciendas. Vemos por las acciones de los blancos y los hacendados que los indios están en una posición inferior en la sociedad de la hacienda. Pero, la novela nos muestra que hay dos grupos de indios: el grupo que rechaza el poder de los dueños y el grupo que acepta su vida subordinada en las haciendas. Becker aborda esta distinción entre los inferiores en la hacienda durante esta época en México: "many peasants had come to consider such a pattern ... as desirable" (21). Esta presentación de los dos tipos de indios nos indica que el sistema de las haciendas había creado resentimiento en algunos miembros de la clase baja a los blancos y a su propia gente que aceptaban su posición inferior. La nana pertenece al grupo que acepta su vida en las haciendas. Por esto, la niña nos revela lo que ocurre a la nana a causa del odio que algunos indios tienen. Por ejemplo, al principio de la novela, la nana tiene una llaga rosada. El diálogo entre la nana y la niña sobre esta situación describe el odio que unos indios tienen, y porque tienen:

–Porque he sido crianza de tu casa. Porque quiero a tus padres y a Mario y a ti.

–¿Es malo querernos?

–Es malo querer a los que mandan, a los que poseen. Así dice la ley. (Castellanos 16)

Las respuesta de la nana indican que hay una fuerza y un poder allí abajo del poder de los blancos, y que también hay racismo de los indios a los blancos. Estos indios no tiene miedo de probar su odio, y esto es porque castigan a la nana.

Las presentaciones de las clases sociales demuestran la tensión que existen entre los indios y la clase elite, y por esto, es importante ver la manera en que los dos reaccionan ante las reformas de Cárdenas. Balún-Canán demuestra las reacciones de ambos clases sociales, y sus reacciones indican que la tensión entre los dos en la clima social y el sistema de poder en el campo fue el ímpetu del conflicto. Por ejemplo, los reacciones de los hacendados en la novela resultan del miedo de perder su control y su tierra, que es coherente con la historia de México. Como dice Daniel C. Hodges y Ross Gandy en su libro Mexico, the End of the Revolution, las vidas de los hacendados iban a cambiar bajo la regla de Cárdenas:

In the 1920s Mexico was an agricultural country. In the countryside, the power and riches depended on posession of large tracts of land, on personal ownership of haciendas. From father to son the haciendas passed down through inheritance. But after the agrarian reform of the 1930s, riches no longer came from private ownership of these estates. During reform, half of these big owners vanished. (60)

Las maneras en la novela en que los hacendados responden a las reformas de Cárdenas demuestran sus intentos de mantener su poder. Una de estas maneras es corroborado por el deseo de don César de ocultar la verdad del cuaderno que la niña descubre. El contenido del cuaderno tiene información poderosa sobre la historia de la tierra y la fragmentación de los indios a causa de su falta de una lengua uniforme. Meléndez cita a Harrison MacDonald en su artículo sobre este sujeto: "Castellanos ... demonstrates how a legal deed to land ... becomes, paradoxically, an enumerated text of the injustices of the Conquest. For while utilizing the language of the Conqueror, one Indian has the power to subvert the purpoted design of the legal deed to land (illegally claimed by white settlers) and to create, on another semantic plane, a tribal history of abuses" (349, el énfasis es de Meléndez). El cuaderno oculto demuestra el miedo de los hacendados del poder potencial de los indios. Demuestra, también, la importancia de suprimir el uso de castellano de los indios. Si los indios supieran castellano, podrían unirse contra los hacendados.

También, los hacendados en la novela tratan de controlar y inhibir las reformas de educación que Cárdenas implementó. La familia recibe una disposición del gobierno que dice "Se aprobó la ley según la cual los dueños de fincas, con más de cinco familias de indios a su servicio, tienen la obligación de proporcionarles medios de enseñanza, estableciendo una escuela y pagando de su peculio a un maestro rural" (Castellanos 45). El propósito de esta reforma de la educación era educar la clase baja de una forma que les ayudaría con respeto de la redistribución de la tierra, como describe Becker que la educación "led campesino schoolchildren on a voyage of discovery and conquest. In gestures reminiscent of a stripped-down Columbus, teachers invited students to use language and imagination to delineate their new lands" (82). La manera en que los hacendados controla la educación es demostrado de forma diferente en la novela. Don César le pide a su sobrino, Ernesto, ser el maestro que necesita implementar por la ley. Don César dice, "Y ya que no hay yacimientos de maestros rurales no queda más remedio que la improvisación. Desde el principio pensé que tú podrías servir" (Castellanos 55). Ernesto clarifica que no habla tzeltal, la lengua de los indios, pero don César dice que no es necesario hablarla. Esta forma de educación no es educación de verdad si el maestro no sabe la lengua de sus estudiantes. Por esto, vemos que el dueño inhibe los objetivos de la reforma de la educación para asegurar su control sobre los indios. Esta situación es coherente con el cuaderno oculto: los dueños intentan suprimir la unificación de los indios que sería un resultado de una lengua común y de una educación. Todo de esto es un resultado del miedo de los hacendados sobre la posibilidad de perder su tierra y su poder.

La clase de los indios tiene sus propias reacciones en la novela también. A causa del final de la tolerancia del gobierno de los terratenientes con la presidencia de Cárdenas (Aguilar Camín y Meyer 132), los indios tenían la oportunidad de responder. Como dice Hodges y Gandy, "For 15 years the time bomb of peasant frustration had ticked under the nation. Cárdenas and his government wanted to detonate it ... the regime prepared to unleash the rural masses against the landowning class" (57). Vemos esta fuerza de la clase baja por los indios en Balún-Canán. Por ejemplo, la animosidad que vemos contra la nana de los indios a su gente que acepta su vida en la hacienda refuerza cuando matan a un indio. La nana describe esta situación a la niña protagonista: "Lo mataron porque era de la confianza de tu padre. Ahora hay división entre ellos y han quebrado la concordia como una vara contra sus rodillas. El maligno atiza a los unos contra los otros. Unos quieren seguir, como hasta ahora, a la sombra de la casa grande. Otros ya no quieren tener patrón" (Castellanos 32). Esto demuestra que los indios empiezan a actuar contra el statu quo de sus vidas en la hacienda. También, vemos la importancia de esta fuerza porque la gente terrateniente quiere ocultar estas historias de la violencia de los indios. Cuando la madre de la niña va a charlar con su amiga Amalia, las dos hablan sobre esto. Amalia dice, "Dicen que va a venir al agrarismo, que están quitando las fincas a sus dueños y que los indios se alzaron contra los patrones ... ¿No acaban de traer a tu casa a un indio al que machetearon los alzados?" Zoraida, la madre, responde, "Mentira. No fue así. Ya ves como celebran ellos sus fiestas. Se pusieron una borrachera y acabaron peleando. No es la primera ocasión que sucede" (Castellanos 35). La mentira de Zoraida demuestra el miedo que los hacendados tienen de la situación de un levantamiento indio.

Las reacciones de los indios también se dirigen en los blancos. Volviendo al episodio en la feria, podemos ver el resentimiento de los indios a causa de la opresión de los blancos en el sistema de la hacienda. El indio que usa el castellano sube por la rueda de fortuna después de recibir su boleto inicial. Cuando tiene una confrontación con el hombre que maneja la maquina, dice "Quiero otro boleto. Voy a ir como me gusta. Y no me vayan a mermar la ración" (Castellanos 40). Esto demuestra que este indio tiene una posición radical. Habla a sus "superiores" con mucha fuerza, y usa "su" lengua. Aunque este episodio es pequeña, su implicación es grande. Demuestra el deseo de los indios de parar su posición de subordinación bajo de los blancos y los terratenientes. Las reformas de Cárdenas abrieron la puerta de cambio, pero su resentimiento había existido por mucho tiempo.

La novela Balún-Canán de Rosario Castellanos demuestra que el sistema de las haciendas formaba una clima social que fomentaba los sentidos malos de la clase elite y los indios en México. Aunque las reformas sociales de la presidencia de Cárdenas mostraron el camino de cambios, los sentidos de cada clase demuestra que las posiciones de poder y subordinación eran la causa de las reacciones de las clases. La novela demuestra el racismo que ambos razas tienen, y la perspectiva de la niña, quien vive entre las dos razas con su familia y la nana, demuestra honestamente los sentidos de las clases. La niña protagonista es una manifestación de un Castellanos joven, y por esto, la tensión en la historia tiene verosimilitud. Castellanos pinta un cuadro de la polarización de la clase dominante y la clase dominado en las haciendas durante la primera mitad del siglo veinte.

Referencias

Aguilar Camín, Héctor, and Lorenzo Meyer. In the Shadow of the Mexican Revolution: Contemporary Mexican History, 1910-1989. Trans. Luis Alberto Fierro. Austin: University of Texas Press, 1993. Print.

Becker, Marjorie. Setting the Virgin on Fire: Lázaro Cárdenas, Michoacán Peasants, and the Redemption of the Mexican Revolution. Berkeley and Los Angeles: University of California Press, 1995. Print.

Castellanos, Rosario. Balún-Canán. México: Fondo de Cultura Económia, 1957. Print.

Hart, John Mason. Revolutionary Mexico: The Coming and Process of the Mexican Revolution. Berkeley and Los Angeles: University of California Press, 1987. Print.

Hodges, Donald C., and Ross Gandy. Mexico: the End of the Revolution. Westport, CT: Praeger Publishers, 2002. Print.

Meléndez, Priscilla. "Genealogía y escritura en Balún-Canán de Rosario Castellanos." MLN 131.2 (1998): 339-363. Print.